Porque hay feministas…

Porque hay feministas...


El inicio de la marea violeta…

El pasado viernes empezó la marea violeta. Desgraciadamente, nos quedan muchas batallas aún por ganar.

Yo estuve en la manifestación de Valencia -ciudad que empieza a ser conocida como la capital de la corrupción- y me encantó ver a tantas mujeres y hombres unidos para defender que la igualdad no es un privilegio, sino una necesidad básica para afrontar esta crisis.

¿Cómo vamos a superar esta situación tan difícil sin contar con la mitad de la población? ¿Cómo vamos a salir adelante recortando nuestros derechos y necesidades más básicas?

Últimamente, se nos acumulan las causas por las que salir a la calle. La igualdad está presente en todas. Hablamos de un valor transversal, que se ve afectado por el retroceso en políticas activas que fomenten la igualdad de oportunidades y en el recorte de servicios concretos a mujeres víctimas de violencia. Pero además, no podemos olvidarnos de que la igualdad de oportunidades se ve afectada de forma directa por cada recorte en áreas tan importantes como la sanidad, la educación o la investigación.

La igualdad es una forma de ver la realidad y un principio esencial para construir una sociedad diferente y un sistema más justo. Si dejamos de ser conscientes de que hemos de tener los ojos bien abiertos para detectar la desigualdad de género en cualquier parte, si nos olvidamos de estudiar cómo detectarla y cómo afrontarla, nunca acabaremos con la violencia machista.

Os dejo algunas de las fotos de la marea violeta de Valencia y el link del grupo Marea Violeta en Flikr, donde podéis subir vuestras fotos.

 


Me sumo a la Marea Violeta

Este viernes, 10 de febrero, mujeres y hombres de toda España nos unimos para mostrar nuestro rechazo a los recortes de igualdad.

En tiempos de crisis, no vale todo. No podemos dejar atrás los derechos alcanzados. Porque queremos una sociedad más justa para hombres y mujeres. La igualdad no es un lujo. Sin igualdad no hay desarrollo, no hay justicia, no hay libertad y no hay democracia.

Me uno al manifiesto violeta. Espero que os acerquéis a la concentración que tengáis más cerca o que organicéis una en vuestras ciudades. Aquí os dejo el manifiesto y el último listado de las ciudades que se han unido a esta gran marea.

CONVOCATORIAS DE LA MAREA VIOLETA. DÍA 10 DE FEBRERO DE 2012.
Haremos una concentración en la que vestiremos con ropa negra y violeta.

  • Albacete: Plaza del Altozano, a las 19:30h
  • Alcalá de Henares: Plaza Cervantes, a las 19’30h
  • Alcoy (Alicante): Plaza de España, día 11 de Febrero, a las 12h
  • Alicante: Plaza de la Muntanyeta, a las 19:30h
  • Azuqueca de Henares (Guadalajara): Plaza del Ayuntamiento, a las 19.30
  • Badajoz: Plaza de España, a las 19’30
  • Baleares: Plaza España, martes 14 de febrero a las 19:30 h
  • Barcelona: Plaza Sant Jaume, a las 19,30
  • Burgos: Plaza Mayor, a las 20:00h
  • Castellón: Plaza del Ayuntamiento, a las 19:30h
  • Cáceres: Paseo de Cánovas. Kiosko de la Música, a las 19:30h
  • Cartagena: Plaza del Icue, a las 19:00h
  • Ceuta: Plaza Teniente Ruíz. a las 19:30h
  • Córdoba: Bulevar del Gran Capitán, a las 19:30h
  • Cuenca: Plaza de España, a las 19:30 h.
  • El Casar (Guadalajara): Plaza del Ayuntamiento, a las 19:30h
  • Estella-Lizarra: 6 de febrero
  • Jaén: Plaza de la Concordia (Puerta de la Subdelegación del Gobierno), a las 19:30h
  • Gijón: Plaza Mayor, delante del Ayuntamiento, a las 19.30h
  • Granada: Plaza del Carmen, a las 18,00h
  • Huelva: Plaza San Pedro, a las 19:00 h
  • La Rioja: Falta confirmar hora
  • Lachar: Plaza del Ayuntamiento, a las 19h
  • Las Palmas de Gran Canaria: Parque de San Telmo, a las 19.30h
  • Lanzarote: Calle Real Frente Al Cabildo Viejo. Arrecife, a las 19.30h
  • León: Botines, a las 19’30h
  • Lugo: Plaza Mayor, a las 19:30h
  • Málaga: Plaza de la Constitución, a las 19:30h
  • Madrid: Puerta del Sol, a las 19:30h
  • Mérida: Plaza de España, a las 19:30h
  • Murcia: Plaza de Santo Domingo, a las 19:30h
  • Pamplona-Iruña: Plaza del Castillo, a las 19:30h
  • Parla: Plaza Antigua Biblioteca de Parla Frente a la Casa de la Cultura, a las 19.30h
  • Salamanca: Plaza Mayor,a las 19.30h
  • Santiago de Compostela: Praza do Toural, a las 19.30h
  • Sevilla: Plaza de la Encarnación “Las Setas”,a las 19:30h
  • Sta. Cruz de Tenerife: Plaza Weyler,a las 19:30h
  • Soria: Plaza San ESteban, 19’30h
  • Valencia: Plaza del Ayuntamiento, a las 19:30h
  • Valladolid: Fuente Dorada, a las 19’39h
  • Talavera de la Reina: Plaza de la Trinidad, a las 19’30
  • Zamora: Plaza de la Constitución, a las 19.30h
  • Zaragoza: Plaza España, 19:30 h

MANIFIESTO

Ante las decisiones tomadas unilateralmente por los gobiernos de las comunidades autónomas gobernadas por partidos conservadores de derechas QUE:

  • REDUCEN los presupuestos destinados a Políticas de Igualdad, la Ley de Autonomía Personal y la Ley de derechos sexuales y reproductivos.
  • ROMPEN los acuerdos con las organizaciones de mujeres mediante los que se venían prestando servicios tales como Centros de Orientación a la Mujer, Asesoría Jurídica, Casas de Acogida para mujeres víctimas de violencia, etc.
  • ELIMINAN las subvenciones destinadas a los Ayuntamientos para el mantenimiento de los Centros Municipales de Atención a las Mujeres.
  • DESMANTELAN los Institutos de la Mujer, utilizando su estructura para promover estereotipos sexistas patriarcales y modelos de familia tradicionales.
  • INCUMPLEN las leyes de igualdad en cuanto al uso del lenguaje no sexista y a la obligación de los poderes públicos de integrar la igualdad real de mujeres y hombres en todas sus políticas. Todo ello supone una violenta agresión a los avances logrados durante toda la democracia en la lucha por los derechos para las mujeres.

Estas medidas están teniendo como consecuencia directa el despido de profesionales cualificadas que venían desarrollando durante años su trabajo en los diferentes recursos de igualdad, prestando un servicio de calidad y compromiso con la igualdad.

Las organizaciones que suscribimos manifestamos nuestra repulsa y exigimos el cumplimiento de las leyes de Igualdad en todas las comunidades del territorio español, y convocamos a una movilización y manifestación/concentración a nivel estatal para el próximo 10 de febrero a las 19:30 horas en las plazas principales de las diferentes localidades.

Si quieres firmar este Manifiesto, envía un correo a: plataformaviolenciacero@hotmail.com


Sentimientos incómodos

“Una barba del corsé de Nívea se quebró y la punta se le clavó entre las costillas. Sintió que se ahogaba dentro del vestido de terciopelo azul, el cuello de encaje demasiado alto, las mangas muy estrechas, la cintura tan ajustada, que cuando se soltaba la faja pasaba media hora con retorcijones de barriga hasta que las tripas se le acomodaban en su posición normal. Lo habían discutido a menudo con sus amigas sufragistas y habían llegado a la conclusión de que mientras las mujeres no se cortaran las faldas y el pelo y no se quitaran los refajos, daba igual que pudieran estudiar medicina o tuvieran derecho a voto, porque de ningún modo tendrían ánimos para hacerlo…”

Isabel Allende, La casa de los espíritus


Experiencias italianas

Durante este año, he pasado seis meses en Bologna, Italia, y, aunque ya hace tres meses que regresé a España, aún no había tenido tiempo – o no lo había encontrado – para escribir sobre mi experiencia allí.

Hace ya algunos años, pasé nueve meses de mi vida en Bologna como estudiante Erasmus, pero cuando volví en febrero de 2011, la ciudad no era la misma que yo había conocido en 2006. Yo tampoco lo era.  Ya no era una estudiante. Y menos una erasmus. Eso sí, seguía siendo becaria-precaria debido a esta crisis que se hace interminable. En fin, precariedades aparte, trabajar en otro país es una experiencia vital enorme que, de otro modo, no habría tenido.

Una de las cosas que más me llamaron la atención cuando empecé a trabajar en el departamento de comunicación de la Casa delle donne per non subire violenza Onlus fue enterarme de que en Italia no existen datos oficiales sobre las mujeres asesinadas por violencia de género. Desde mi ignorancia, daba por hecho que existían estos datos aunque sólo fuera porque Italia forma parte de la Unión Europea. Pero no. Nunca hay que dar nada por hecho.

Son las asociaciones de mujeres quienes se encargan de estudiar este problema al que intentan poner solución con unos recursos muy limitados. En este sentido, desde el año 2005, la Casa delle donne di Bologna hace una investigación anual sobre el femicidio en Italia. Para poder llevarla a cabo, un grupo de voluntarias de la asociación – del que formé parte – se encargan de repasar la prensa diariamente y recoger y analizar todos los datos relativos a los asesinatos por violencia machista.

No hace falta decir que esto tiene unas limitaciones bastante grandes: casos que quedan sin resolver y que la prensa olvida, asesinatos que no recogen los medios, datos que son erróneos o que en cada periódico son diferentes… Y esto sin mencionar que, al haber unos recursos económicos casi inexistentes, las voluntarias dedican el tiempo que buenamente pueden a este proyecto que bien merecería una dedicación plena y remunerada.

Lo peor es que en la mayoría de los medios se cuenta que una mujer ha sido asesinada por un hombre y eso es todo lo que sabe la ciudadanía. Es decir, no se tiene una perspectiva de género ni nada que se le parezca, sino que se habla de casos sueltos, sin tener en cuenta que todos ellos vienen de un mismo problema social: la violencia machista y la desigualdad de género.

Cuando le decía a alguien (ajeno a mi entorno laboral) la cifra de mujeres que habían sido asesinadas en lo que llevábamos de año, se daban cuenta de que este era un gran problema del que no tenían ni idea. “¿60 mujeres en sólo seis meses? Pero, ¿esto lo sabe la gente? ¿Esto aparece en la prensa?” Me decían.

Sí. Sí, aparece. Pero, ¿cómo? Como decía, para los medios esto no es un problema, son casos aislados. Y esto es lo que hace que muchas personas que, a pesar de estar informadas, no sean conscientes de la gravedad del problema. El hablar de “ataque de celos”, de “crimen pasional” o de “demasiado amor” hace que lo que es un problema social, acabe convirtiéndose en ataques puntuales de locura causados por amar demasiado a una mujer. No sólo se pierde el norte en lo que respecta al quid de la cuestión, sino que se justifica el acto violento de los hombres y se culpabiliza a las mujeres por no corresponder de la forma en que ellos, pobrecitos enamorados, se merecían.

Ojo, nuestros medios de comunicación hacían esto hasta no hace mucho tiempo y, no nos despistemos, siguen haciéndolo de un modo más sutil pero igualmente peligroso. Eso sí, después de leer demasiadas noticias en italiano sangrientas y llenas de morbo, me he dado cuenta de que aquí llevamos un camino recorrido muy importante. Nos queda muchísimo, pero la diferencia es más que notable.

El próximo 22 de noviembre, se presentará en Bologna un libro que recoge datos y reflexiones en torno a la violencia de género, tanto en Italia como en Europa,  en el que he podido participar como parte del grupo de investigación de la Casa delle donne di Bologna sobre el femicidio.

Para mí, es todo un orgullo haber formado parte de algo que considero tan importante, a pesar de que aún no tenga el reconocimiento que merece. Nuestra sociedad sólo valora aquello por lo que se paga y este trabajo – como tantos otros – es posible gracias a gente que trabaja gratis porque cree en lo que hace.


Nosotras en el Mundo

Hace algunas semanas, tuve el placer de conversar en el programa Nosotras en el Mundo, de Radio Vallekas. Me hizo una ilusión tremenda y, aunque sólo he conseguido escucharlo una vez porque aún sigo colorada, aquí os dejo el enlace.

Cuando zorra no sea un insulto

Me encantan las redes de mujeres. Gracias por todo el trabajo que hacéis.


Aclarando algunos conceptos…

Con motivo del 25 de noviembre, Día contra la violencia de género, los actos a favor de los derechos de las mujeres también ponen de relieve el machismo y el miedo a la igualdad que existe aún en nuestra sociedad. Quiero pensar que algunas de las reacciones son fruto del desconocimiento, pero me temo que muchas de ellas están basadas en el terror que produce que las mujeres alcancen los mismos derechos que los hombres.

Nuestro calendario está plagado de celebraciones, tenemos casi un día para celebrar y conmemorar todo y, sin embargo, aún hay a quien le escuece que exista un día contra la violencia machista. Lo peor de todo es que aquellos que ven a “las feministas” como una agresión a la dignidad masculina acaban confundiendo a muchas personas que creen en la igualdad, pero que desconocen algunos de los términos relativos a la igualdad de género.

Hablar de “violencia de género” es lo mismo que “violencia contra las mujeres” o “violencia machista”. Las tres formas son correctas y se refieren a la violencia que sufren las mujeres por el hecho de ser mujeres. Es decir, se trata de una violencia basada en la creencia de que las mujeres no somos seres con plenos derechos y en igualdad a los hombres. Este tipo de violencia se ha sufrido y se sigue sufriendo en todas partes y en todos los ámbitos sociales, no sólo en el que se da dentro de la pareja, aunque este tipo sea el que más conozcamos o del que más se hable en los medios de comunicación.

Sin embargo, durante muchos años se habló de violencia “doméstica” como sinónimo de violencia contra las mujeres y esto, a la larga, está mostrando una gran confusión sobre el tema. La violencia doméstica es aquella que se da dentro del entorno privado y familiar, pero que no tiene por qué estar basada en el machismo (aunque la mayoría de las veces sea así), ni tiene por qué ir dirigida del hombre a la mujer (aunque sea la mayoría de casos). Existen muchos tipos de agresiones, de violencia y maltrato que no están basados en la discriminación de género y que son, por supuesto, igualmente rechazables.

Sin embargo, el 25 de noviembre es el día elegido para decir no a un tipo de violencia concreta: la violencia que se ha ejercido y se ejerce contra las mujeres. El 25 de noviembre decimos NO a la violencia de género en todos sus ámbitos (no sólo el que se da dentro de la pareja). Decimos no a la explotación sexual de las mujeres, no a las violaciones, no a la ablación, no al maltrato machista en la pareja, no al acoso laboral, no a las agresiones sexuales… a todas las formas de violencia sufridas por mujeres que se basan en la creencia de que somos seres inferiores.

Desgraciadamente, la ola neomachista remonta cada vez que se oyen reivindicaciones feministas. Y vuelvo a repetir algo que sigue sin estar claro en esta sociedad: el feminismo busca la igualdad, no queremos tener más derechos que los hombres.

El feminismo busca la paz, la igualdad, la no discriminación y se relaciona con todo tipo de movimientos que luchan por los derechos humanos y el desarrollo de los pueblos. El movimiento feminista es heterogéneo. Podemos tener muchas diferencias en nuestras opiniones y, sobre todo, a la hora de poner en marcha políticas de igualdad, pero no queremos que las mujeres sean más que los hombres. Es más, queremos y necesitamos que los hombres se unan a nuestra lucha porque, sin ellos, es imposible que consigamos la igualdad real de derechos.

Queremos ser nosotras. Queremos disfrutar de nuestra vida, de nuestro cuerpo, de nuestras decisiones, de nuestro trabajo, amigas, amores, amigos, familia… Queremos disfrutar con los hombres, con las mujeres. Ser felices lejos de la violencia. Queremos poder decidir lo que queremos ser.

“Yo no deseo que las mujeres tengan poder sobre los hombres, sino sobre ellas mismas.” Mary Wollstonecraft